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   Inés Salcedo y Agustín Cueva
Artículo de Revisión publicado en la revista médica HJCA,Vol.3 Núm.2 pag.190-196, septiembre 2011. 
Psicooncología: una respuesta al malestar emocional del paciente oncológico 
Xavier Medina Coello*, Salvador Alvarado Aguilar** 
*Servicio de Psicología del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). 
**Servicio de Psicooncología del Instituto Nacional de Cancerología, México D.F.
 
RESUMEN
La Psicooncología es una especialidad que se origina de la fusión de la oncología y la 
psicología en respuesta al distrés emocional que presentan los pacientes que cursan por 
esta enfermedad, así como la familia y el equipo médico, esta subespecialidad tiene 
como objetivos: 
1. Valorar y tratar los aspectos psiquiátricos, sociales, psicológicos, culturales, 
económicos, espirituales, sexuales que presentan los pacientes que atraviesan por las 
diferentes fases de su enfermedad: diagnóstico, tratamientos oncológicos, fase de 
remisión, fase de recaída, fase terminal, agonía, muerte. 
 
2. Centrarse en aspectos psicológicos, conductuales y sociales que están relacionados 
directamente con la morbilidad y mortalidad de la enfermedad. 
 
3. Promover la investigación con el fin de obtener los niveles de competencia 
profesional requeridos desde un punto de vista asistencial. 
 
El presente trabajo busca dar a conocer la Psicooncología por ser un campo muy 
amplio, poco entendido e investigado en nuestro medio, además concientizar sobre 
la necesidad de especialistas para brindar un tratamiento interdisciplinario, teniendo 
en cuenta que la mejor atención no es solo curar o tratar la parte física, sino el 
cuidado emocional y psicológico del paciente aspecto que en varias ocasiones es 
olvidado y que en una enfermedad como el cáncer es de vital importancia. 
Palabras Clave: Psicooncología, Respuesta al Malestar Emocional 
Correspondencia
* Dr. Xavier Medina C. Servicio de Psicología. Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). 
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ABSTRACT 
The Psychooncology is a specialty that originates from the merger of clinical oncology 
and psychology in response to emotional distress experienced by patients enrolled in 
this disease, as well as family and medical equipment, this subspecialty is to: 
1. Assess and treat the psychiatric, social, psychological, cultural, economic, spiritual, 
sexual, experienced by patients going through the different stages of their disease: 
diagnosis, cancer treatment, remission phase, stage of relapse, terminal phase, agony, 
death. 
 
2. Focus on psychological, behavioral and social that are directly related morbidity and 
mortality of the disease. 
 
3. To promote research in order to obtain the required standards of professional 
competence from a welfare point of view. 
 
This paper aims to raise awareness about Psychooncology to be a broad field, poorly 
understood and researched in our environment, raise awareness about the need for 
specialists to provide an interdisciplinary treatment given that the best care is not just 
cure or address the physical, but emotional care, the patient's psychological aspect that 
is forgotten on several occasions and in a disease like cancer is vital. 
Keywords: Psychooncology, Response to Emotional Distress 
 
INTRODUCCIÓN
El cáncer no es una enfermedad única, sino deriva en múltiples enfermedades que 
surgen cuando las células anormales de dividen sin control e invaden tejidos 
circundantes, incluso puede expandirse a todo el cuerpo.[1] La OMS considera que el 
cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo, se calcula que, 
de no mediar intervención alguna, 84 millones de personas morirán de cáncer entre 
2005 y 2015.[2] Según SOLCA (Sociedad de Lucha contra el Cáncer) en el año del 
2009, 14 de cada 100 ecuatorianos murieron de cáncer.[3] 
El cáncer es una de las enfermedades más temibles para un gran porcentaje de la 
población. Socialmente se ha asociado al cáncer con tratamientos dolorosos y muerte 
inminente. Para los pacientes que tienen cáncer, la enfermedad no sólo les representa 
dificultades físicas sino también emocionales y sociales.[4] Debido a ello se origina la 
necesidad de un área que se haga cargo de los problemas psicológicos y emocionales de 
los pacientes con cáncer y sus familias. 
Así nace la Psicooncología como una disciplina que estudia las dimensiones 
psicológicas, sociales y comportamentales del cáncer desde dos perspectivas, por un 
lado, desde el análisis de las respuestas psicológicas tanto de los pacientes como de los 
familiares en todos los estadios de la enfermedad y, por otro lado, sobre cómo influyen 
los aspectos psicológicos y sociales en la morbilidad y mortalidad de la enfermedad.[5] 
El diagnóstico de cáncer actúa como un impacto que puede desestructurar al paciente si 
éste no consigue elaborar una respuesta de afrontamiento adecuada a la situación que le 
permita continuar con el proceso y curso de la enfermedad. [6] La aparición del distrés 
emocional se debe a varios factores como: la sospecha del diagnóstico de cáncer, el 
duelo por la pérdida de la salud actual, miedo a la muerte, preocupación por los seres 
queridos, efectos de los tratamientos, sobrevivencia o temor a la recidiva.[7] 
El distrés, actualmente reconocido como una entidad preclínica presente en una cantidad 
significativa de pacientes, condiciona el riesgo para diversos trastornos psiquiátricos 
formales que complican sobremanera la condición clínica y psicosocial del paciente con 
cáncer, de su familia y terminan incidiendo también en el equipo médico.[8] 
PSICOONCOLOGÍA 
La Dra. Holland es la fundadora de la Psicooncología. Ya en los años setenta definió los 
aspectos psicológicos y psiquiátricos, sociales y comportamentales del cáncer. De ahí 
que su figura sea crucial en el desarrollo de la Psicooncología como una subespecialidad 
clínica que cada vez tiene mayor resonancia en el mundo entero.[9] Los estudios se 
iniciaron investigando en base a dos interrogantes: “Cuáles eran las ideas y sentimientos 
de aquellos pacientes que habían sido diagnosticados recientemente de cáncer” y 
“Cuáles serían las actitudes negativas ligadas a la enfermedad mental y los problemas 
psicológicos que se presentan en el contexto de una enfermedad médica” (Holland, 
2003)[10] 
La Psicooncología nace de la fusión de la oncología y la psicología aunque es 
considerada más que una subespecialidad de la oncología, siendo un campo multi., 
inter., transdisciplinar en el que interactúan psicólogos, oncólogos, junto con otros 
profesionales.[11] Ver figura 1. 
Figura 1. La Psicooncología la interacción entre la Oncología y la Psicología 
Fuente: Juan A. Cruzado, 2003 
Psicooncología 
El término Psicooncología es reconocido en los Estados Unidos, en países 
latinoamericanos, entre otros, pero en Europa es preferido el término de Oncología 
Psicosocial.[12] 
Para Alvarado la Psicooncología plantea un modelo psicoeducacional de prevención, 
intervención psicoterapéutica, rehabilitación y reintegración a la vida cotidiana, brinda 
los cuidados paliativos desde los parámetros psicológicos que conlleva al paciente a una 
mejor calidad de vida y le ayuda a afrontar desde el inicio, la enfermedad y sus 
tratamientos oncológicos. Es una disciplina dedicada al estudio del paciente que 
desarrolla cáncer, cuyo objetivo central es precisamente el cuidado psicosocial del 
paciente oncológico.[13] 
Su finalidad se basa en que el paciente sea quien lleve un rol activo en su enfermedad y 
en el proceso terapéutico, a partir de la capacitación educativa relacionada con ese mal, 
tanto en la prevención como en la intervención terapéutica o cuidados paliativos, para 
que se tomen en cuenta los factores psicológicos cognitivos, emocionales y 
motivacionales de la persona enferma y su familia.[14] 
Holland[10] describe las dos grandes dimensiones psicooncológicas: 
1) Atender a la respuesta emocional de pacientes, familiares y de todas las 
personas encargadas del cuidado del paciente a lo largo del proceso de 
enfermedad. 
2) Detectar e intervenir en aquellos factores psicológicos, de comportamiento y 
aspectos sociales que puedan influir en la mortalidad, supervivencia y 
morbilidad calidad de vida de los pacientes con cáncer. 
Los campos de acción de la Psicooncología se resumen en 9 puntos importantes, según 
Palacios.[15] 
• Impacto Diagnóstico: Se refiere a las reacciones comportamentales que genera 
en el paciente el haber sido informado de que tiene cáncer. La respuesta inicial al 
recibir las noticias acerca del cáncer suele consistir, tras un primer momento de 
choque o bloqueo, en intensas respuestas emocionales inmediatas que incluyen 
tristeza, enojo, ansiedad, sentimientos de indefensión y depresión. Son 
frecuentes las alteraciones del sueño y del apetito, así como las dificultades de 
concentración y atención. La mayoría de los pacientes experimentan una ruptura 
temporal en su capacidad para funcionar en la vida cotidiana.[16] 
 
• Impacto Pronóstico: El temor más grande que enfrenta el paciente luego de 
enterarse de su diagnóstico es: qué pasará con su vida, cuánto tiempo tiene de 
vida o cómo se desarrollará la enfermedad. 
 
· Continuidad en el Tratamiento: Los tratamientos para el cáncer 
desafortunadamente son dolorosos, molestos y llenos de efectos secundarios, por 
ello el apoyo psicológico y el alivio de los malestares emocionales ayudan al 
paciente a adherirse al tratamiento. 
 
· Cuidados Paliativos: Para la Organización Mundial de la Salud los cuidados 
paliativos son definidos como: “un abordaje destinado a mejorar la calidad de 
vida de los pacientes y sus familiares, que afrontan los problemas asociados a 
una enfermedad amenazadora para la vida, a través de la prevención y paliación 
del sufrimiento, por medio de la identificación precoz, la evaluación y 
tratamiento cuidadosos de todas las problemáticas que afectan al enfermo, sean 
éstas de tipo somático, emocional, ético, social o de otro tipo.”[17] Esta 
dimensión de cuidados, enfatiza las necesidades especiales hacia el control de 
síntomas tanto físicos como emocionales. 
 
· Manejo del Dolor en el Cáncer: El dolor es sin duda, el síntoma más temido 
por los pacientes con cáncer, el dolor no es exclusivo de la fase terminal y 
produce un significativo deterioro del enfermo, llevándolo a respuestas 
psicológicas como ira, irritabilidad, agresividad, entre otras. 
 
· Acompañamiento al Paciente Terminal: El trabajo del psicooncólogo es 
crucial en esta etapa, ya que profesionalmente se encuentra capacitado para 
abordar las diferentes consecuencias psicológicas que enfrenta el paciente con 
la finalidad de canalizar los sentimientos del paciente y sus familiares así como 
guiar al paciente a tomar decisiones sobre sus asuntos personales pendientes. 
 
· Terapia Grupal: La terapia de grupo ayuda a reducir la angustia, a aumentar la 
capacidad de afrontamiento, calidad de vida y mejora las habilidades de solución 
de problemas, por la empatía generada al enfrentar la misma enfermedad con 
otras personas. 
• Capacitación: Busca dotar de conocimientos psicológicos al equipo médico con 
la finalidad de mejorar la comunicación en la relación médico-paciente, 
enfermeras-paciente y a su vez incrementar la confianza del enfermo oncológico 
en su equipo médico. 
 
• Investigación: La mejor forma de generar conocimientos es a través de 
investigaciones que nos brinde soluciones a las problemáticas que se presentan 
en cada localidad y determinen las estrategias de intervención. 
 
 
IMPACTO EN EL PACIENTE Y FAMILIA: 
Aunque el Impacto Emocional (IE) del paciente oncológico y la familia sea una 
respuesta psicológica normal a la enfermedad, esto no quiere decir que no se requiera 
una atención emocional continuada. El estado emocional del paciente y la familia suele 
ser de máxima vulnerabilidad, por lo que la delicadeza y la empatía tienen que ser reglas 
de oro en la actuación del terapeuta.[18] 
Además, Matías y Lorca [19] hacen mención del impacto psicológico y social en las 
personas que lo padecen, en su entorno familiar, social y en los profesionales que les 
atienden. 
Las manifestaciones psicológicas están en función de la etapa de la enfermedad en la 
que se encuentre el paciente, su sintomatología y de los tratamientos recibidos, fases 
veremos a continuación. [20] 
• Fase de diagnóstico: La respuesta inicial al recibir las noticias acerca de la 
malignidad suele consistir, tras un primer momento de choque o bloqueo, en 
intensas respuestas emocionales inmediatas que incluyen tristeza, enojo, 
ansiedad, sentimientos de indefensión y depresión. Son frecuentes las 
alteraciones del sueño y del apetito, así como las dificultades de concentración y 
atención. La mayoría de los pacientes experimentan una ruptura temporal en su 
capacidad para funcionar en la vida cotidiana.[16] 
Es frecuente que el paciente reaccione negando la información qué sus médicos le 
proporcionan respecto al diagnóstico y busca otras opiniones con el objetivo de 
confirmar que la información sea una equivocación del médico primario. 
El hecho de informar el diagnóstico y del pronóstico del cáncer ha generado discusiones 
entre los oncólogos. El paciente tiene derecho a saber la verdad pero también derecho 
a no saberla si no lo desea, considerándose que el paciente mejor informado es aquel 
que sabe lo que quiere saber.[21] 
El objetivo fundamental de dar a conocer al paciente su estado, se basa en que la 
información sobre el cáncer contribuya al proceso terapéutico y a la mejora de la 
calidad de vida de los pacientes.[22] 
• En la fase de tratamiento oncológico: Los tratamientos para el cáncer, como la 
cirugía, quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia resultan ser agresivos y no 
es posible impedir el daño al paciente, mientras el médico piensa en términos de 
curación, el paciente piensa en términos de la deformación por su enfermedad, 
sus tratamientos o ambos. 
 
Durante esta etapa los pacientes pueden experimentar ansiedad, miedo, tristeza, 
depresión, pérdida de control, desamparo, desesperación, enojo y culpa. Una vez 
terminado el tratamiento los pacientes se encuentran vulnerables y con dificultades para 
adaptarse a las limitaciones en la casa y su trabajo.[23] 
 
• Fase de remisión: Es una etapa donde se demuestra a través de estudios y 
valoraciones que la enfermedad ya no está presente gracias a los tratamientos 
oncológicos que han resultado favorables. 
 
Los pacientes y familiares tienen reacciones emocionales encontradas. Por una parte, 
sienten tranquilidad y alegría con respecto al equipo terapéutico, y por otra, tiene 
inquietud ante la incertidumbre y desamparo por no estar en vigilancia estrecha de los 
médicos tratantes; entonces surge la necesidad de un proceso de contención emocional. 
• Fase de recaída: Se considera la etapa de mayor impacto y difícil trato debido a 
que desencadena reacciones más importantes en comparación a la fase 
diagnóstica. El paciente y la familia experimentan: enojo, ira, agresividad e 
incluso mayor posibilidad de demandas legales ante la inconformidad o la duda 
que los tratamientos previos no fueron los adecuados. 
 
• Fase Terminal: El paciente presenta dos o más disfunciones irreversibles y está 
fuera de tratamientos oncológicos, por lo tanto, se le ofrecen los cuidados 
paliativos con el objetivo de disminuir al máximo todos los signos y síntomas. 
 
Tanto el paciente como la familia presentan desesperanza, tristeza, duelos 
anticipados y depresión ante el deterioro físico. Se ha demostrado que los 
pacientes que se reconocen en etapa terminal, junto con su familia, buscan 
tratamientos alternativos. Es frecuente que el paciente ponga en orden sus cosas, 
pensamientos y pendientes con la finalidad de evitar problemas posteriores. 
 
• Fase de agonía: Es en esta fase cuando la muerte es inminente. Se requiere de 
gran apoyo de la familia debido a la enfermedad y al gran deterioro del enfermo, 
ya que resulta angustiante, desesperante y doloroso ver a su ser querido próximo 
a morir; sin embargo, cuando desde el inicio del proceso de enfermedad existe 
una comunicación clara, abierta, con la idea de compartir el sufrimiento, vivir 
juntos y apoyarse mutuamente, esta fase y el momento de morir resultan también 
un nuevo inicio, una nueva vida. 
• Muerte: Definir la muerte resulta difícil; por lo tanto, es necesario retomar los 
criterios de grandes estudios que explican que la muerte se presenta en un ser 
humano cuando existe[24]: 
1) Ausencia de respuesta cerebral (coma profundo) 
2) Apnea (falta de respiración) 
3) Carencia de actividad cerebral demostrada por electroencefalograma 
4) Pupilas dilatadas y 
5) Inexistencia de reflejos cefálicos (pupilares y auditivos). 
Es importante referir la connotación sociocultural y filosófica en relación al paciente 
que muere y la familia. “Ser o no ser, ser y no estar, estar y no estar” (Dr. Santiago 
Genovés.)[25] El punto central corresponde al no estar, porque en nuestra mente, esos 
seres queridos, ya muertos, siguen presentes. De acuerdo a lo anterior, podemos ver la 
importancia de que la familia del paciente reciba atención psicológica para el manejo 
del proceso del duelo. 
REACCIONES Y TRASTORNOS PSICOLÓGICOS Y PSIQUIÁTRICOS MÁS 
FRECUENTES 
En la literatura se han reportado diversos correlatos psicológicos; entre los más 
estudiados encontramos los trastornos adaptativos, ansiedad, depresión, delirium. 
• Trastorno adaptativo: 
De acuerdo a la clasificación Internacional de Enfermedades [26] CIE 10 el trastorno 
adaptativo es otro de las afecciones que frecuentemente se manifiestan en los pacientes 
con cáncer, puesto que se siente sobrepasados por los acontecimientos y son incapaces 
de adaptarse a las circunstancias. Este se caracteriza por la aparición de síntomas 
emocionales (ansiedad o depresión) o del comportamiento (cambios en la conducta), en 
respuesta a un factor estresante externo identificable (pérdida de empleo, enfermedad 
física, divorcio, migración, problemas económicos, laborales, sociales, familiares, etc.). 
Es bien sabido que las reacciones agudas al stress se resolverán sin medicación: sin 
embargo, es fundamental no descartar la necesidad de tratamiento psicofarmacológico. 
· Ansiedad
La ansiedad aparece cuando la capacidad de tolerar los estresantes de la vida supera 
nuestros recursos, provocando una respuesta desproporcionada a la que sería de esperar 
en condiciones normales. La ansiedad presenta síntomas físicos (se acelera el corazón, 
aumenta el pulso, sudan las manos, siente opresión en el pecho, etc.) y psicológicos. 
[27] En el caso de pacientes con cáncer, casi el 50% de ellos tienen ansiedad. [28] 
La ansiedad es un síntoma que se presenta en los pacientes al realizarse pruebas de 
detección, al esperar el diagnóstico, por reaparición del tumor, al presentar dolor, 
limitaciones funcionales, carencia de apoyo social, y el avance de la enfermedad, 
algunas afecciones e intervenciones médicas, incluyendo la diseminación del cáncer, o 
al recibir tratamientos con antiinflamatorios y otros medicamentos, la ansiedad puede 
aumentar el dolor y vomito. En pacientes con enfermedad avanzada es frecuente que 
sufra ansiedad por el dolor incontrolable, el aislamiento, el desamparo o la dependencia, 
si la causa no es el temor a la muerte. [29, 1] 
· Depresión
El Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM-IV-TR), considera a la depresión como la 
presencia de estado de ánimo deprimido o la pérdida de interés o placer en todas las 
actividades por un periodo de al menos dos semanas, para realizar el diagnóstico de este 
trastorno, la persona debe presentar 4 síntomas cognitivos y somáticos adicionales [30] 
Además de los síntomas mencionados, las personas deben presentar otros como son: la 
pérdida de peso, apetito, alteraciones en el sueño, agitación o retardo psicomotor 
observable, fatiga, culpa inapropiada, pobre concentración y pensamientos recurrentes 
de muerte o de suicidio. [31] 
Los pacientes con cáncer son más vulnerables a la depresión, porque su organismo 
experimenta alteraciones metabólicas y endocrinas provocadas por su enfermedad, 
además, el tratamiento tiende a ser debilitante, lo que modifica las respuestas 
inmunitarias y al dolor. [32] 
Si el equipo médico detecta una posible depresión en el paciente con cáncer se 
precisa la derivación a un especialista de salud mental para su valoración 
diagnóstica y posible tratamiento psicológico. [33] 
· Delirium
El Delirium se define como una alteración transitoria del estado mental, 
caracterizada por la presencia de diferentes manifestaciones clínicas, 
principalmente alteración del nivel de conciencia y atención, junto con otras 
alteraciones de esfera cognitiva. [34] 
Entre los tipos de cánceres que pueden provocar delirium están: el más frecuente 
es el cáncer pulmonar de células pequeñas y los menos frecuentes las neoplasias 
del timo, mama, testículo, ovario, colón, así como la enfermedad de Hodgkin. 
En la mayoría de los casos, las estructuras límbicas muestran perdida neuronal, 
con infiltrados linfocitarios; distribución típicamente perivascular. Estos cambios 
suelen ser más frecuentes en el lóbulo témporo medial, afectando sobre todo el 
hipocampo y a la amígdala, como consecuencia de una agresión autoinmunitaria 
a estos tejidos. [35] 
En varias ocasiones, los psicofármacos son causa de delirium, en particular los 
pacientes de cáncer avanzado, la identificación de las causas del delirium, 
constituye el principio esencial para su tratamiento y para aumentar la eficacia 
terapéutica, es necesario involucrar a la familia del paciente durante el proceso 
de abordaje; desde la información acerca del significado del delirium y sus 
implicaciones pronosticas, hasta el apoyo de los sentimientos de desesperanza 
que puedan presentarse. [36] 
TRATAMIENTOS ONCOLÓGICOS Y CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS 
Los tratamientos utilizados para el cáncer suelen ser muy agresivos y en oncología no es 
posible impedir el daño al paciente. [13] 
• Cirugía: Es uno de los tratamientos más antiguos y tiene connotación agresiva, 
dado que son procedimientos radicales, mutilantes y con un grado importante de 
deformación en muchos de los casos. Los tipos de cirugía oncológica son: 
diagnóstica, preventiva, de ayuda, curativa, reductora, paliativa y 
reconstructora. El paciente puede presentar reacciones de desajuste emocional 
al saber que sufrirá una pérdida de su estructura e imagen corporal; son 
necesarios procesos psicoterapéuticos que le permitan asimilar y afrontar las 
alteraciones producto de las mutilaciones, miedo a la deformación de su cuerpo, 
a no resistir la anestesia, a morir durante de la cirugía y al estigma social.[23] 
• Quimioterapia: Este procedimiento despierta en los pacientes grandes temores 
a las reacciones adversas de los agentes quimioterapéuticos (náusea, vómito, 
caída de pelo, fatiga, anorexia, neuropatía periférica, diarrea, pérdida de peso, 
alteraciones de la imagen corporal) lo que provoca problemas con su autoestima. 
El paciente presenta con frecuencia ansiedad, miedo, irritabilidad, somnolencia, 
depresión, cambios de conducta, confusión mental, psicosis, alucinaciones y 
delirios que pueden ser producto de la enfermedad, por la neurotoxicidad del 
tratamiento. Hay síntomas que pueden mantenerse por largo tiempo incluso 
después del tratamiento, en estos casos es importante un soporte emocional. [37] 
 
• Radioterapia: Al iniciar el tratamiento radioterápicos, el paciente tiene gran 
incertidumbre ya que previamente ha pasado por procedimientos diagnósticos 
invasivos, en ocasiones se remite al enfermo a radioterapia porque su tumor no 
es operable lo que produce incertidumbre sobre su pronóstico. Aunque la 
respuesta depende de la localización de la enfermedad, genera temor, ansiedad, 
angustia, tristeza y depresión. [23] 
INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN: 
Una evaluación psicológica detallada del paciente oncológico estimara la gravedad de 
su condición psicológica o psiquiátrica [38] se sugiere que la evaluación psicológica 
del paciente incluya: entrevista clínica, un diagnóstico clínico según criterios del DSMIV-
TR[30] en casos necesarios la aplicación de test estandarizados y validados para 
cada población de estudio aunado a un plan de tratamientos y las pautas del seguimiento 
psicológico. 
La evaluación psicológica inicial deberá incluir los siguientes pasos: La historia clínica 
que consiste en una entrevista psicólogo -paciente que pueda obtener información 
sobre: historia psiquiátrica, psicosocial y médica y examen del estado mental del 
paciente así como el contacto con el equipo médico. 
Los test psicológicos utilizados en el área Oncológica son un complemento de la 
historia clínica y brindan datos importantes sobre depresión, ansiedad, calidad de vida y 
malestar emocional. Entre los test utilizados se encuentran la escala de ansiedad y 
depresión de HADS, el inventario de depresión de Beck, para la valoración de la calidad 
de vida existen los cuestionarios (EORTC), el termómetro emocional que mide el 
malestar emocional entre otros. 
Otro instrumento importante en la evaluación es el Modelo de Interconsulta (MIC) y el 
modelo Funcional (MFU). El MIC, el oncólogo dispone de un instrumento evaluativo 
proporcionado por la unidad de Psicooncología que cuantifica la sintomatología 
psicológica y define la necesidad de interconsulta (IC). Los candidatos a IC psicooncológica 
son aquellos que presentan al menos un trastorno adaptativo acompañado de 
una sintomatología ansiosa y/o depresiva moderada y los pacientes con algún tipo de 
trastorno mental según los criterios del DSM-IV. 
El segundo modelo de atención el MFU, basado en la incorporación del psicooncólogo 
dentro de las unidades de oncología. Este modelo persigue un trabajo de atención 
integral al paciente, consiste en la participación del psicooncólogo en los equipos de 
oncología médica, de forma que haya una convivencia diaria y espontánea con los 
pacientes, familiares y equipo terapéutico. El psicooncólogo participa e interviene desde 
el primer contacto en todas las fases y actividades del servicio o unidad y de esta 
manera el paciente cuenta con el apoyo psicológico desde que llega a la institución 
médica, cuando escucha su diagnóstico, al recibir los tratamientos, durante los ingresos 
y finalizando en el momento del alta médica, revisiones, posibles recidivas o en la fase 
terminal. 
TECNICAS DE TRATAMIENTO PSICOONCOLOGICO 
Entre las técnicas que se aplican en la Psicooncología están [23]: 
1. Abordaje de los síntomas: La evidencia científica nos muestra lo importante 
que es contemplar los síntomas del enfermo desde una perspectiva integral, 
siendo necesario empezar un proceso de normalización con respecto al abordaje 
emocional, no sólo para problemas psicológicos sino como coadyuvante de 
medidas médicas en el tratamiento de ciertos síntomas físicos. 
 
2. Los cuidados para el malestar emocional utilizando el soporte emocional. 
 
3. El couselling: Es una modalidad terapéutica que a diferencia de la psicoterapia 
proviene no de la clínica, sino del ámbito social, su enfoque está relacionado 
más con los problemas normales que los psicopatológicos, se relaciona más con 
el presente que con el pasado. [13] 
 
4. Las psicoterapias: Las técnicas psicoterapéuticas se utilizan cuando se detecta 
una alteración emocional que imposibilita que el enfermo utilice sus propios 
recursos. 
 
5. Terapia Cognitiva: Es efectiva en la reducción del malestar emocional que 
experimentan pacientes y familia ante la evolución de la enfermedad. Ayuda al 
dominio de sus síntomas físicos, permite la participación en su mejoría y calidad 
de vida, enfatiza el sentido del control personal y la auto eficiencia, mejora la 
adherencia a los tratamientos médicos, aumenta la efectividad en los 
tratamientos y reduce los efectos colaterales, acorta el tiempo de recuperación 
luego de las intervenciones médicas incluso disminuye las consultas innecesarias 
al equipo médico. [39] 
BENEFICIOS DE LA PSICOONCOLOGÍA 
Entre los beneficios de la terapia Psicooncológica están: 
• Mejor comprensión y adhesión a los tratamientos médicos 
• Mejores resultados durante los tratamientos 
• Niveles más bajos de malestar emocional (Distrés) y agotamiento profesional en 
los equipos oncológicos. 
• Aumenta la satisfacción con la atención recibida y mejora la calidad de vida. 
• Mejora la comunicación médico-paciente y su relación 
• Mejora la confianza en el equipo médico. 
• Reduce el número de llamadas y visitas médicas por la ansiedad del paciente. 
CONCLUSIONES 
En conclusión la psicooncología es una especialidad que favorece y brinda atención 
psicológica y emocional. Promueve la escucha activa, el entendimiento, conocimiento, 
la orientación, facilita la información y finalmente provee de atenciones y el 
acompañamiento al paciente en las alteraciones que surgen a partir del diagnóstico del 
cáncer durante el proceso del tratamiento oncológico hasta la muerte, momento en el 
que se debe seguir un proceso de atención a los familiares. Teniendo en cuenta que la 
labor del psicooncólogo, mucho depende de la sensibilidad, apertura y credibilidad del 
oncólogo para un trabajo en equipo, en beneficio de nuestros pacientes con cáncer, y se 
ha demostrado que en la medida que el paciente reciba una atención integral: 
incluyendo los aspectos psicológico-emocionales permite una mejor adhesión a los 
tratamientos oncológicos, mejor calidad de vida en cada uno de los estadios clínicos de 
la enfermedad y tratamiento médico. 
RECOMENDACIONES 

• Se debe contar con el soporte psicológico en todos los centros de atención oncológica. 

• De no contar con el servicio de Psicooncología, el médico tratante debe sugerir 
y/o canalizar al paciente y su familia a instituciones gubernamentales para 
recibir soporte emocional. 
• Procurar la retroalimentación entre los integrantes del equipo terapéutico. 
 
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(7/09/2011, 22:00) 

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